Artistic Concept

Mundos etéreos (líneas y cristales)
Nuevas dimensiones y otros mundos paralelos, tal vez imaginarios, tal vez reales
Podríamos conceptualizar la obra de Elizabeth Moore como una experiencia profundamente experimental y sensorial. La artista nos invita a cruzar una luz en el fondo de un pasadizo, guiándonos hacia nuestras verdades internas. Es un viaje que trasciende lo físico, llevándonos a un plano paralelo donde todo cambia: no hay un principio definido ni un final visible. Es un lugar donde una música armoniosa, apenas perceptible en la distancia, nos señala el camino.
De pronto, nos encontramos flotando en nubes transparentes de tonos rojos y dorados, rodeados de estrellas que brillan hasta donde alcanza la vista. Entre nuestras manos crujen cristales helados, y el entorno se convierte en un sueño palpable. De esta manera, su obra nos transporta a una dimensión que inconscientemente buscamos en momentos de reflexión personal.
Para comprender su trabajo es imprescindible destacar uno de los principales elementos de su proceso creativo: el vidrio. Este material, comúnmente asociado al diamond painting, tiene raíces históricas que se remontan a la China antigua y que llegó a Europa hacia finales del siglo XVII. En la obra de Moore, el vidrio se integra magistralmente y se combina con otros medios como el acrílico, para crear ricas texturas y relieves táctiles que resultan suaves e imaginativos.
Moore, una artista que domina diversas técnicas, nos presenta una composición abstracta que combina vidrio, tinta acrílica, lápices Sakura y pan de oro. Su obra expresa emociones, sensaciones y conceptos, invitándonos a conectar nuestro interior con lo imaginario y lo espiritual. Nos inspira a creer, a crear y a explorar nuestros universos personales.
El uso de colores metálicos y traslúcidos, como plateados, verdes vibrantes, intensos rojos y poderosos azules, junto con destellos dorados y texturas craqueladas, nos ofrece la percepción de un mundo lleno de luz y vida. Estos elementos se armonizan para abrir la puerta hacia un lugar en el que todos podemos encontrar nuestra esencia. Su obra nos demuestra que el arte no solo es una experiencia estética, sino un puente hacia nuestras dimensiones más profundas y personales.
Saveta Caselli Krstonosic
Texto curatorial
